lunes, 24 de septiembre de 2012

ten cuidado en manos de quién dejas tus sueños...

Comencé este blog hace ya muchos años, tantos que parece que la persona que escribía en estas lineas es una completa desconocida. 
Como la mayoría de las dieciseisañeras que se abren un blog, este nació para ser soporte de los pensamientos, dudas e inspiraciones que acontecían en mis días, pero sobretodo, como una vía de escape donde poder relatar mis frustraciones de manera libre y liberante.
Jamás tuve la intención de hacer literatura con ello, porque dudo tener las capacidades, o siquiera algo transcendental que decir. El mundo no va a cambiar con mis palabras, eso es algo que tengo claro.

Sin embargo, lo cierto es que, este espacio de la web donde podía ser yo misma, y hablar sin tapujos de los encuentros y desencuentros con el mundo ya no es el refugio cómodo que solía ser. Las entradas, poesías, y quebraderos de cabeza sin publicar se amontonan en los borradores, sin tener la oportunidad de ver la luz, palabras sinceras, verdaderas, honestas, que son escritas para quedar en el olvido.

Supongo que un precio que tenemos que pagar aquellos que disfrutamos plasmando nuestras vidas en palabras, es la exposición a la burla y a la ridiculización de aquello que consideramos importante para nosotros, de nuestros sueños emociones y esperanzas más intimas. Exponer el corazón en el ojo público acarrea consecuencias, que a veces, inevitablemente, duelen.

La veracidad de los acontecimientos relatados en este espacio, nunca fué el principal objetivo que yo perseguía, la realidad siempre ha sido y será adaptable, pero me encuentro escribiendo cosas que desearía publicar, y no puedo. Y para mi, las medias verdades, son siempre mentiras.
¿y si no puedo publicar aquello que escribo, si ya no me atrevo a contar los sucesos que desearía compartir, por miedo, que sentido tiene compartir solo una parte de los mismos?
Pienso que escribir aquí solo tiene sentido, si puedo hablar de todo aquello que temo y amo, y ya no lo hago. En algún momento, la exposición fué demasiada, y perdí la titularidad de mis palabras, empecé a ejercer un filtro de autocensura, fragmentando de algún modo la inspiración y la historia que yo deseaba contaros. La mía.

Este blog, en definitiva, ya no cumple la función para la que fué creado, y creo que ha llegado la hora de la despedida.

A todas las personas que algún día pasaron por aquí, y dedicaron unos minutos de sus vidas a compartir la mía, gracias. A todas las personas que de algún modo encontraron consuelo o identificación en mis palabras, gracias. A todas las personas que fueron capaces de ver la parte de mi alma que dejé en cada letra, y por ello respetarla, gracias,de corazón.

lunes, 3 de septiembre de 2012


"Salta del tejado y aplasta mis flores, estaré contigo cada vez que te acerques a lo que eres, seas lo que seas..."



Ray Loriga.
"Héroes".

jueves, 30 de agosto de 2012

Tú y yo... Tú - yo... Tuyo. Nuestro.



Y suplico al reloj que se detenga,
para que me susurres al oído
que ya no existe mundo ahí fuera,
 fuera de nuestro nido, 
que solo estamos
ç
tú y yo
y los demás son solo ruido...

martes, 21 de agosto de 2012

I am made of you.


Volvíamos en coche. Carretera comarcal, 40 km/h, al volante mi abuelo.
Era una noche fresca en Italia, el campo olía a nuevo, el aire a verano.
Charlábamos de la vida y bromeábamos como siempre camino a casa. Mi prima comentaba entre risas desde el asiento trasero lo mojigata que es la abuela, lo mucho que nos gustaba escandalizarla con nuestras bromitas subidas de tono.
Recuerdo que reí y le dije: -"Normal mujer, criada en un internado de monjas, demos gracias a que no se convirtió en una también".

Mi abuelo soltó una carcajada y contestó: " No me jodaís, hubiera tenido que ir a raptarla al convento"

Ni por un momento pensó en que la vida les podría haber llevado por caminos separados, ni siquiera se planteó renunciar a ella.
Y lo más mágico, lo que más me impresionó, fue cómo lo dijo, sin romanticismo de ningún tipo, sin cursilería, como si fuese lo más absolutamente lógico,  y pensar lo contrario era no solo absurdo, sino del todo imposible. Sin ningún rastro de duda. Cómo si no pudiera haber vida sin ella...

Mis abuelos llevan juntos desde los 14 años, y les oigo pelearse, él enfurriñandose porque dice que se ha vuelto una vieja mandona, ella quejandose porque él está siempre enfurruñado...

Y sin embargo, si volvieran atrás, a los 14, casi 60 años despúes, volvería a por ella. Volvería a buscarla a su casa, con aquella rosa blanca cortada de los jardines reales de Turín... Ella se volvería a enfadar por haberla robado...


Se que si pudiera elegir cualquier otra vida, volvería a elegir pelearse para siempre con ella.



Y esto es para mi el amor verdadero, y os juro que en este mundo que está lleno de cinismo, de ese pánico a pertenecer a alguien, a unir tu vida a otro, en esta realidad de terrible soledad autoimpuesta, contemplarlo, parece casi un milagro...











lunes, 6 de agosto de 2012

Como a través de una nube.

obnubilación.
(Del lat. obnubilatĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de obnubilar.
2. f. Ópt. Visión de los objetos como a través de una nube. nublar (‖ ofuscar o confundir). U. t. c. prnl.


3. tr. embelesar. U. t. c. prnl.



"Isa, escribe, tienes tantas cosas que contar, escribe" me dice Marta sentada en el sofá.
La miro y sonrío... Claro que tengo que escribir, claro que quiero, joder si os lo había prometido. Pero me siento delante del ordenador, y nada. Y no por falta de temática-motivación-historias-sentimientos, simplemente estoy en un momento en el que las palabras no vienen a mi mente con la facilidad que solían. Verbalizar siempre ha sido lo mío, no?


OBNUBILADA.

Así me tiene, pienso y pienso, tantas cosas pasan por mi cabeza que creo que ya es suya. Y sin embargo cuando intento escribir me bloqueo, no me danzan las letras, he perdido en compás. 
Solo espero que regrese, y se que si lo hace, será cuando regrese ÉL.









Y se me olvidaba decirte que estos días a tu lado me han dado la vida.
 Pero ahora que te vas, siento que me la quitan.
Te estaré esperando.






lunes, 28 de mayo de 2012

Recapitulando.

Hace tanto que no escribo que no se por dónde empezar.
En este año, han ocurrido tantas cosas que no sabría elegir el tema concreto sobre el que empezar a hablar. Resumir un año de mi vida en una entrada supongo que es tarea casi imposible pero al menos lo voy a intentar.


Siempre he sido lo que se dice una persona G-A-F-E. Eso es asi. Hay gente que nace, con duende, con estrella, y personas que no. Hay gente que entra en las habitaciónes y las ilumina a su paso, gente a la que la vida le sonríe y cuando apuestan a lo incierto, siempre salen ganadores.
Yo por desgracia no he nacido con esa bendición. No soy encantadora, y no tengo suerte. Eso es algo tan obvio como que el cielo es azul, soy un imán para las calamidades. Un desastre natural.
No hay nada de lo que lamentarse, supongo que hay gente que nace con el don, y gente que tiene que buscar su propia suerte cada día.


He vivido mucho este año, eso seguro, y sin embargo también se me han escapado los minutos entre los dedos. Soy consciente de que no he disfrutado de cada día al máximo, no he aprovechado todas las oportunidades que he tenido, podría haber hecho más, vivido más, pero no me arrepiento de casi nada. Y "casi nada" son en realidad un montón de cosas, un montón de personas, un montón de vidas. Siempre quedan cosas por las que arrepentirse, pero si tengo que hacer balance, la verdad, es que son más las buenas que las malas.

He conocido a mucha gente y a muchas personas. Y enfatizo la diferencia, porque hay gente, que pasa por tu vida, y personas, que te la cambian. Si, supongo que ha sido lo mejor de este año, toda las personas que inesperadamente han llegado a mis días, y han dejado mucho más de ellos en mi de lo que se imaginan.
He salido mucho, me he ganado muchas (quizás demasiadas) resacas a pulso, y he fumado de más. He llorado alguna que otra noche, pero he aprendido a reírme de casi todo.
Destramatizar.
He aprendido que nada es nunca para siempre, y que desde la perspectiva adecuada todos los males son burlas de la vida. Que con el tiempo los villanos no eran tan malos, ni los buenos tan nobles. Me he caído muchas muchas veces, y he de decir, con orgullo, me he levantado, no sin mucho esfuerzo, de todas.

Se podría afirmar, que soy menos dura que antes, pero mucho más fuerte.

 Me han pasado cosas horribles, y cosas geniales. Creo que he aprendido mucho de ambas, pero sobre todo aprendido a estar orgullosa de mi misma, incluso cuando no consigo lo que quiero.
He asumido que no soy tan terrible como creo, y que mis demonios forman parte de mi historia, de lo que he vivido, y de quién soy. Que soy una neurótica, es cierto, y le doy demasiadas vueltas a las cosas, pero eso me hace ser más reflexiva. He dejado de juzgarme tanto, pero sin dejar de intentar ser cada día, mi mejor yo.
Me he conocido mejor, ahora se que me gusta el punk, que incluso yo a veces necesito desahogarme, y que tus propios muros, cuando se derrumban te hace más daño que la hostia en si.
Me he exigido más, y creo que en general, soy mejor persona que hace unos meses, el milagro de madurar.

y sobre todo este año, he amado.
He amado con locura, y no, no me ha salido bien.

Hace un año, puede que en mi situación actual, no fuera feliz en absoluto. Me doy cuenta. Y que queréis me hace gracia... supongo que hasta ahora siempre había asociado la idea de la felicidad a la idea del amor romántico.
Pero mi vida esta llena de personas maravillosas, tan distintas y tan dispares que ni siquiera lo creeríais. Mi vida, actually, esta LLENA de amor.
No me han salido bien las cosas, como suele ser costumbre, pero he aprendido que no siempre los finales felices son los mejores, que no todo el mundo es para ti, y he aprendido a querer, a querer más, pero sobretodo mejor, que amar sin ser correspondido también es maravilloso, porque es la clase más noble de amor, el que no espera nada, el que no exige nada. Y sin embargo la vida me ha enseñado a quererme a mi misma mucho más, a saber cuando el dolor es demasiado, cuando has tenido suficiente, y que abandonar es la opción más sana a veces.

Supongo que la conclusión de todo este desbarajuste de ideas que acabo de plasmar aquí, es que he perdido el miedo.
Ya no tengo miedo a ser quién soy, no tengo miedo a hacerme daño, ya no tengo miedo a sentir.
Ahora soy consciente de que no tengo la suerte de mi lado, pero eso me hace valorar más el premio, que es inevitable, las cosas no salen como uno quiere por mucho que lo intente, que caerse no es malo, y que de todo se aprende.
Que toda llaga se convierte en callo, toda herida cicatriza, y el dolor nunca dura eternamente.




                                         
Que la felicidad no nos la da la suerte, ni las cosas maravillosas de la vida, que para ser feliz, lo más importante,es querer serlo.