sábado, 18 de diciembre de 2010

las tripas.


En esta vida se llegan a conocer pocas cosas con certeza. Yo sé muy pocas.

Pero con el tiempo aprendes que tus tripas tienen razón. Y que Platón era un cretino, y que si no te guías x la parte visceral de alma estas perdido, porque la mente nos traiciona.

Que si lo piensas, las tripas no se equivocan, y eso solo lo aprendemos cuando es tarde. Y quien sabe que nos depara el futuro, y aquí estamos, estudiando para poder tener un buen trabajo, en el futuro, ahorrando para poder tener un buen coche, en el futuro, comiendo lechuga para tener una buena salud, en el futuro.


Pero ¿ quién sabe si existe realmente un futuro?, ¿quién sabe si mañana no se acabara el mundo? Y entonces, nos preguntaremos, si hicimos todo lo que quisimos, o desperdiciamos el tiempo.

Y yo no quiero ni ahorrar ,ni estudiar, ni comer lechuga, yo quiero irme contigo en un barco de vela, fumando un pitillo a pachas, e ir a donde nos lleve la corriente, el destino ,o la suerte, o como quieras llamarlo, no me importa.

Y seguir a mis tripas, porque las tripas no se equivocan, y eso solo lo aprendemos cuando es tarde. Y ellas me tiran hacia ti, y dejarnos de tonterías, que la vida son dos días, que el mañana no existe, que lo único que tenemos es el hoy. Y lo malgastamos, con gente que no nos importa, pelándonos con aquellos a quienes amamos, sobreponiendo el orgullo al amor. Luchando por cosas que nos la traen al pairo, y esperando a que la vida nos solucione lo que es realmente importante.

Y el orgullo no esta en las tripas sabes? El orgullo esta en la cabeza. ¿ y sabes que? Que seguimos hundidos hasta las rodillas en un rio de racionalidad, del deber ser, y a mi me ahoga pensar, que mañana se acaba el mundo, que Roma arde, que nos pilla un autobús, que nos invaden los marcianos, que esto se acaba, y nosotros perdiendo el tiempo.

Parece que todos nosotros, pobres almas en pena, nos hemos perdido todo aquello por lo que merece la pena vivir.

Porque las tripas no se equivocan, y eso solo lo aprendemos cuando es tarde.

viernes, 10 de diciembre de 2010

por la calle del olvido...





Me salgo para pasearme un rato...

Empiezo en mi calle. Siempre cuesta arriba. La tomes por donde la tomes…Hay que joderse...

Enseguida llego a la avenida Ilusión, una preciosa vía llena de arbolitos y lucecitas de esas que se apagan nada mas encenderlas.
Desemboca por un lado en el callejón de los Listillos, presidido por la estatua homenaje a todos los "Ya te lo dije", y por otro, a la plaza de la gran Hostia, con su placa conmemorativa a los "No lo haré mas".

Lo cruzo a la altura de la calle Esperanza, allí los semáforos están siempre en verde chillón. Los muy cabrones causan un atasco en el caos emocional que ni te explico...

Conozco varios atajos que llegan a los suburbios de la Felicidad, pero hoy no los voy a usar. No por nada, pero es que este tipo de tráfico siempre acaba cobrando peaje, y hoy me he dejado la cartera en casa.
Llego a otro cruce de cables, tengo la sensación de que debo andar cerca. Sí, esto me suena, antes era la calle del Amor Eterno, pero ahora la cambian de nombre constantemente. Cada cien metros.


POR LA CALLE DEL OLVIDO, VAGAN TU SOMBRA Y LA MIA, CADA UNA EN UNA ACERA, POR LAS COSAS DE LA VIDA.